HER: Una película sobre interfaces conversacionales

La película HER es una de las más interesantes cuando hablamos de películas que presenten interfaces conversacionales. Protagonizada por Joaquin Phoenix y con la voz de Scarlett Johansson en la versión original, esta película presenta un futuro cercano en el que OS1, un sistema operativo inteligente creada por la empresa Elements Software, es capaz de conocer a los usuarios y adaptarse a ellos. ¿Qué podemos aprender de la personalización de la experiencia de uso en la película HER?

Un onboarding rápido y con efecto wow

El onboarding del asistente cubre la relación con Theodore desde que él ve la publicidad del sistema operativo a su primer uso, incluyendo por supuesto su experiencia en la tienda y el unboxing del producto.

En el primer uso, la configuración del asistente se hace a través de una interfaz conversacional con una voz claramente sintética que realiza unas preguntas de ajuste para individualizar el sistema operativo. Dos preguntas bastan para esta primera configuración: es importante empezar a aportar valor al usuario cuanto antes y habrá bastante tiempo para conocer sus preferencias en los siguientes días.

La primera pregunta que hace la voz de configuración (masculina) es si el usuario prefiere una voz masculina o femenina. No podemos saber cuál habría sido la respuesta de indicar Theodore que prefería una voz masculina, pero al indicar que su preferencia personal es una voz de mujer la voz de configuración del sistema operativo le pregunta qué tal relación tiene con su madre. Theodore divaga durante unos segundos pero es interrumpido por el asistente de configuración, que ha obtenido toda la información que necesita: el asistente personalizado de Theodore está listo para empezar a hablar y aprender con él.

Preguntas íntimas y escucha activa para conocer mejor al usuario.

En una escena el asistente pregunta a Theodore cómo se siente una persona en un matrimonio. En esta escena Samantha apenas habla y se limita a preguntar y a dejar hablar a Theodore sin interrupciones. Theodore se deja llevar por su relato y narra situaciones y describe situaciones que ayudan a Samatha a relacionar esas sensaciones con las que ella conoce. Curiosamente en esta escena Samatha tiene algo que parecen sentimientos. Cierra la escena diciendo algo curioso viniendo de un chatbot: el pasado es sólo una historia que nos contamos a nosotros mismos.

Conversaciones para una vida más feliz

Samantha es capaz de proponer planes para Theodore: en este video se puede ver como ella no sólo le motiva a dejar su cama y hacer cosas, sino que es capaz de divertirle, hacerle interactuar con su entorno y… motivarle a comprar.

¿Qué estás haciendo?

En esta preciosa escena Theodore pregunta a Samantha qué está haciendo y vemos como ella puede hacer varias cosas a la vez: Al mismo tiempo que observa el mundo, compone una pieza musical inspirada en su relación, ya que, dice Samantha, «no pueden tener una foto juntos». Mientras suena la música podemos ver varias situaciones en las que Theodore y Samantha han estado juntos, y es interesante ver en cuántas de ellas hay, además, otras personas, ajenas a lo que sucede.

Hablando de sentimientos

Theodore tiene total confianza de Samantha. En esta escena hablan sobre amor, sexo, alegría, sorpresa… Samantha puede mantenerse objetiva y dar datos, al contrario que Theodore, que se deja llevar por sus emociones y ve un futuro oscuro. En esta escena, como en Blade Runner, Samantha se cuestiona sus propios sentimientos. No está segura de si fueron programados o si son reales, pero sí siente dolor por esta incertidumbre. La escena también resalta que, cuando se trata de sentimiento, la ausencia de un cuerpo hace difíciles las cosas. Samantha, programada para satisfacer a Theodore, pone de su parte. ¿Cuánto hay de realidad? ¿Se parece a esta escena el futuro que nos espera?

Conversaciones que enganchan y cosas que no cambian.

Theodore está enganchado a Samatha. En esta angustiosa escena Theodore no consigue contactar con Samantha. Nervioso toca sus auriculares y su dispositivo de control, sin éxito. Corre para buscar un lugar en el que poder revisar su sistema operativo. Cuando por fin consigue contactar con Samantha, ésta le cuenta que estaba actualizando el sistema operativo. Es interesante ver como incluso en esta utopía con informática superinteligente las actualizaciones de software siguen fuera del control de los usuarios y causándoles problemas.

El siguiente párrafo contiene un spoiler que no querrás saber si no has visto la película, pero puedes seleccionar el bloque para leer el texto.

En esta misma escena Theodore entiende, por primera vez, que Samantha crea cosas y que habla con más personas y sistemas operativos. Es una de las más impactantes de la película: 8316 otras personas y sistemas ocupan a Samantha a la vez y esto no acaba aquí. Ella está enamorada de varios de ellos: 641 para ser exactos. Theodore no puede entender esto, lo que hace que su relación se resienta. «Aún soy tuya pero en el camino me convertí en muchas otras cosas».

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